martes, 20 de enero de 2026

Excursión por Morillejo previa a la reunión en Cifuentes



El pasado 8 de noviembre de 2025, la Asociación para la Conservación del Patrimonio Natural y Cultural de la Alcarria convocó una excursión y a continuación una asamblea de socios en Cifuentes. Dos de los socios, Eduardo y Luisa, nos invitaron a conocer Morillejo, localidad natal de ella y lugar donde ambos residen desde “La Filomena” (enero de 2021). También nos acompañó Jaume, que igualmente lleva muchos años afincado en Morillejo y es un gran conocedor del terreno.

El lugar de encuentro fue la iglesia de la Purísima Concepción, situada a la entrada del pueblo. Un templo construido en el siglo XVI al que en el siglo XVII se añadió un retablo y un órgano barrocos. Este último fue declarado “órgano singular" por la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha. Desde que el órgano fue restaurado hace ya más de veinte años, cada verano se da un concierto, lo cual ayuda a su mantenimiento y conservación. Es uno de los pocos órganos de este tipo que hay en España que todavía se mantienen en funcionamiento, aunque necesita un mayor cuidado y mantenimiento, pero no hay dinero para ello.

Ermita de San Juan de Jerusalén antes de su restauración.

Salimos andando por la carretera, la única que llega y sale del pueblo, y a lo lejos vemos una ermita. Es la única existente en el pueblo, está dedicada a San Juan de Jerusalén, y es de traza románica, aunque ya presenta arcos apuntados de estilo cisterciense. Luisa nos dijo que se construyó a principios del siglo XIII, pero que, con la emigración de los años 60, se dejaron de celebrar las tradiciones que se hacían en la misma, rituales de Semana Santa fundamentalmente, y el templo se vino abajo. Fue restaurada en 2013 gracias a la colaboración del Obispado, el Ayuntamiento de Trillo y los vecinos de Morillejo.



Cerca del cementerio nos desviamos hacia la izquierda, y luego hacia la derecha cogemos el camino que va a La Moranta y al Aviñoro, en el que se conservan varios tramos empedrados. El estado de conservación de los caminos era muy importante para los rondajos, que es como llaman a los de Morillejo. Había que mantenerlos en buenas condiciones, pues para la mayoría era su medio de vida: salir a vender las uvas y el aguardiente a otros pueblos de la Alcarria y la Paramera, que en ocasiones quedaban muy distantes.

Ruinas de la ermita de San Juan de Jerusalén antes de su restauración.

En el Aviñoro nos despedimos de tres de los participantes. Tenían que volver pronto a Cifuentes para ir preparando la asamblea, y en concreto los medios técnicos que nos permitirían que nuestra reunión también pudiera ser compartida en línea.

El resto del grupo de la excursión nos fuimos a ver el Chozón del Prao, una mágnifica construcción en piedra seca cuya utilidad original sin duda estuvo ligada a la ganadería. “Prao”, apócope de prado, alude a ese origen precisamente. Hoy en día ya no queda allí ningún prado, ni tampoco queda ganado en el pueblo. Sin embargo, este no es el único chozón, aunque quizás sí sea el más espectacular y mejor conservado.



Iniciamos el camino de vuelta hacia Morillejo, pero esta vez por el antiguo camino de Peralveche, hoy en día convertido en un carril. A los lados vemos encinas, algún que otro pino, viñas y olivos. Los viñedos están cada vez más abandonados, las nuevas generaciones ya no quieren hacer las tareas que conlleva el cuidado de las viñas. La elaboración del vino y el aguardiente a duras penas se mantiene. Sin embargo, el aguardiente de Morillejo mantiene la fama que hace más de un siglo le dieron los rondajos, y hoy en día sigue siendo muy apreciado en toda la provincia de Guadalajara.

Como aún sobraban unos minutos para llegar a tiempo a nuestra asamblea en Cifuentes, nos tomamos unos cafés y cervezas en el bar de la Asociación de Amigos de Morillejo.

Otro día volveremos para ver en detalle este singular pueblo, sus calles, sus plazas y recovecos, así como para conocer sus cuevas, su vino y la tradicional elaboración del aguardiente y del churú, un delicioso licor de aguardiente y mosto, típico de esta localidad.